lunes, 4 de febrero de 2013

Fotografía del mes Febrero 2013 - EL GOBIO DEL CORAL LÁTIGO - Bryaninops Yongei.



EL GOBIO DEL CORAL LÁTIGO (Bryaninops Yongei).


La familia Gobiidae es la más amplia del reino marino de los peces con más de 200 géneros y 1.900 especies conocidas que se distribuyen por todo el mundo. Debido a su pequeño tamaño y sus hábitos huidizos, muchas nuevas especies están siendo descubiertas de forma regular sobre todo en el Pacífico asiático. Han colonizado la arena, las rocas, los estuarios y ríos y como no, los arrecifes de coral donde algunas especies viven asociadas a esponjas o corales.

La foto, tomada en Filipinas, muestra al gobio Bryaninops Yongei que vive exclusivamente en los corales látigo. Estos diminutos peces se emparejan para aparearse. Producen varios centenares de huevos pegajosos que depositan en una pequeña zona que limpian cerca de la punta de la rama del coral. La puesta es cuidada por la pareja hasta su eclosión. Una vez las larvas salen del huevo, atraídas por la luz, nadan rápidamente hasta la superficie.

Escrito por Aurelia Artolachipi 
Foto: Manuel Campillo

miércoles, 9 de enero de 2013

Fotografía del mes Enero 2013 - LAS ESTRELLAS DE MAR - Ophidiaster Ophidianus.



LAS ESTRELLAS DE MAR (Ophidiaster Ophidianus).


Con una estrella de mar símbolo del océano, como lo son del cielo las que brillan por la noche, os deseo lo mejor para el año que comienza.

Estas curiosas criaturas marinas tienen un cuerpo formado por un disco central que posee la cavidad bucal en su parte inferior y del que salen de forma radial normalmente 5 brazos, aunque según la especie pueden tener más o menos. Se desplazan gracias a un gran número de pies ambulacrales que poseen en la parte inferior de su cuerpo y la mayoría son carnívoras y muy voraces. Aunque no es el caso de la que ilustra la foto, la estrella de mar púrpura (Ophidiaster Ophidianus) típica del Mediterráneo Occidental, que no es especialmente depredadora, sino que ramonea por el fondo en busca de pequeños organismos que transporta hacia su boca ayudándose de los pies ambulacrales.

Una sorprendente característica de estos populares animales es su capacidad de regenerar cualquier parte de su cuerpo. Esta capacidad les sirve para reproducirse autoamputándose uno o más brazos, que les volverán a crecer sin ningún prejuicio, y a partir de los cuales se formarán individuos completos.

Escrito por Aurelia Artolachipi 
Foto: Manuel Campillo

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Fotografía del mes Diciembre 2012 - MERO EN LAS AGUAS DEL HIERRO - Epinephelus marginatus.



MERO EN LAS AGUAS DEL HIERRO - Epinephelus marginatus.


El estupendo fotógrafo y amigo Carlos Minguell me remite una serie de fotos tomadas en aguas de El Hierro donde el mero y los abades son los grandes protagonistas. Tras la erupción volcánica que tuvo en vilo a toda la isla, los fondos submarinos no solo se han recuperado rápidamente, sino que las habituales especies que colonizaban la zona, han vuelto a sus hogares de antaño incluyendo grandes ejemplares de mero, con "Pancho" y sus famosas poses a la cabeza, que los pronósticos más pesimistas daban por desaparecidos.

Escrito por Aurelia Artolachipi 
Foto: Carlos Minguell

lunes, 5 de noviembre de 2012

Fotografía del mes Noviembre 2012 - PEZ CHAFARROCAS - Diplecogaster Bimaculata.



TODO POR UNA NUEVA GENERACIÓN
Pez chafarrocas (diplecogaster bimaculata).


La mayoría de los peces descargan sus huevos y esperma en mar abierto. En estos casos, los huevos generalmente se mueven a la deriva hacia un futuro incierto. Sin embargo, muchos peces moradores del fondo no están dispuestos a abandonar a sus descendientes al capricho del destino.

Así es el caso de los chafarrocas o peces ventosas. En la época de apareamiento, varias hembras desovan en el coto de un mismo macho que se encargará de vigilar las distintas puestas adheridas bajo las piedras o en las conchas de algún molusco hasta su eclosión. Los huevos contienen nutrientes que sirven como almacén energético para el desarrollo larval y el macho, a parte de vigilarlas, irá de una a otra “abanicando las puestas” para asegurarse su oxigenación.

Escrito por Aurelia Artolachipi 
Foto: Manuel Campillo